
¿Cuántos años llevas en el club?
Me faltan un par de años para llevar 25 temporadas.
¿Cuándo empezaste?
En alevines, tendría 7 u 8 años, no recuerdo bien.
¿Era muy diferente la Escuela entonces?
Sí, totalmente, no había escuela. Antes tenías un entrenador asignado pero no había una dirección de escuela, con una secretaría, con una organización... Había liga, que organizaba la Federación, pero no había tantos equipos. Había un alevín, un infantil, un cadete, un juvenil y el Buñol, esos cinco equipos.
¿Cuándo debutaste con el primer equipo del Buñol?
Me hizo debutar Rafa León, tenía 16 años, y jugué aquí en casa no me acuerdo contra quien, la verdad. Eso sí, ganamos 3-0, pero no me acuerdo contra quien...
Pues si que fue importante para ti...
Sí, sí, es que yo para los nombres...
¿Jugaste todo el partido?
Sí, salí de interior derecho y acabé jugando los últimos minutos de mediocentro.
¿En qué categoría estaba el Buñol?
En Preferente.
¿Cuándo te comunican que formas parte de la primera plantilla con ficha?
Al siguiente año, con 17. El mismo presidente, cuando nos convocaron a los juveniles me apartó y me dijo que iba a hacer ficha del Buñol, y desde entonces...
¿Cuántos años?
Llevo 16 años en el primer equipo.
Resúmenos un poco tu trayectoria.
He jugado cuatro promociones contando la del año pasado, que no la jugué porque estaba lesionado, aunque estaba en el equipo. Las dos primeras subimos a Tercera División y las otras dos, perdimos. La primera vez que se subió, con el ‘tío Churro’ nos mantuvimos un año y luego descendimos. La segunda, con Ricardo, conforme subimos nos fuimos otra vez para abajo, fue un desastre. Y de las 16 temporadas fuimos segundos varias veces, pero campeones una vez, con Ricardo, en el último partido de liga. Jugamos contra el Paterna UD, estaba por ahí el otro Paterna y el Quart y gracias a una carambola, nosotros ganamos y fuimos campeones.
¿Cuál es el momento de mayor alegría que recuerdas?
El de la primera promoción, que es la que te coge así de nuevo, es la que mayor alegría te da. Sí, la primera.
¿Has pasado alguna época de jugar poco por decisión técnica?
No, desde que entré a los 17... Bueno, con Agustín Gamarra, el segundo año que jugamos en Tercera y que bajamos directamente, en la primera vuelta me hacía jugar de central y no era titular, luego en la segunda ya sí que me hice con la titularidad...
¿Cuál es tu posición ideal?
Siempre he jugado entre interior derecho y lateral, pero llevo ya 6 o 7 años jugando de lateral y es donde mejor me siento.
¿Qué entrenadores te han entrenado?
En el primer equipo Rafa León, Fernando Fite, Andrés de Yátova, Ricardo Navarro, Monterde, Agustín, Adrián Ferrandis... ¿quién más? Ha habido más, lógicamente, pero no me viene a la memoria ahora mismo...
¿Te quedas con alguno?
Lógicamente, con los que te han hecho conseguir las promociones. También con Rafa León, que me hizo debutar, el ‘tío Churro’, que tenía sus métodos de entrenamiento de la vieja escuela y el resto, pasan, pero no... Y luego está Adrián, que es un método distinto. Aparte de que es más joven que yo, que eso no me había pasado nunca, tiene otra manera de entrenar y otra forma de ver el fútbol, hace poco que ha dejado de jugar y se nota.
¿Qué presidentes has visto pasar?
Flores, Boluda, Ernesto, Platanotes, Cheroni... Creo que esos, no sé cuántos he dicho...
¿Ha cambiado mucho el Buñol en ese tiempo?
Pues sí, ha habido cambios a peor y a mejor. Yo, cuando entré, aquí te levaban la ropa. Estaba Pepe como encargado del campo, los jugadores venían con ropa de calle y aquí tenían todos su equipamiento y al acabar lo dejaban todo y al día siguiente estaba todo lavado y colocado en sus perchas... Alomejor no se cobraba como se viene cobrando en los últimos años, aunque ahora la cosa tampoco está muy fuerte, pero sí que ha cambiado, tanto a nivel interno del club como a nivel de fútbol. A nivel de fútbol también ha cambiado mucho. Antes el que sabía pegar al balón era el amo del campo. Ahora hay que correr, si no corres, no hacemos nada.
¿Cuál es el campo más difícil en el que has jugado?
Utiel, es un campo complicado, yo creo que no he ganado nunca, como mucho hemos empatado. Utiel es el campo más difícil en el que yo he estado.
¿Y el delantero que más trabajo te ha dado?
En la promoción contra el Gandía hace dos años, ya no me acuerdo ni como se llama, su interior zurdo, que era muy rápido, y me hizo trabajar mucho, sobre todo allí en Gandía.
¿Recuerdas los goles que has marcado?
Sí, porque en el Buñol son pocos, la verdad. Hasta el primer año de juveniles yo jugaba de interior derecho y muchas veces de delantero y sí que hacía bastantes goles, pero desde el lateral... Recuerdo un gol contra el Burjassot, hace muchos años, cuando estaban en Preferente, y no me acuerdo a quien más, pero habré metido unos cuatro goles y hace ya mucho tiempo.
¿Cuéntanos por qué apenas jugaste la temporada pasada?
Desde hace unos años vengo sufriendo mucho de la espalda, de la zona lumbar, y el año pasado en Paterna me quedé bloqueado totalmente en el descanso. El ‘fisio’ me dijo que era una contractura, la estuvimos tratando como si fuera así, pero como pasaban los meses y no tenía mejora, me hice una resonancia y resultó que era una hernia discal y pasé el resto del año haciendo unos ejercicios especiales, unas medicaciones, una rehabilitación y ahora en junio es cuando he empezado a correr y a encontrarme bien.
¿Cómo se lleva lo de pasar la temporada lesionado viendo al equipo desde fuera?
Muy mal. Aparte de que todo jugador quiere jugar, estar fuera y saber que no puedes ayudar a tus compañeros es duro, porque lo que quieres es participar, pero bueno, cuando sabes que no lo vas a hacer te lo tomas un poco más con resignación, intentando recuperarte rápido para volver al equipo.
¿Te has planteado no seguir?
El año pasado me lo planteé varias veces, pero desde dentro me dijeron que lo intentara al menos, que después de tanto tiempo no era manera de dejar el fútbol. He hecho un poco de caso y parece que la cosa va bien.
El debut en liga en el Beltrán Báguena se hace esperar...
Sí, en los últimos entrenamientos, intentando forzar para coger ritmo, me dio un pinchazo en el abductor y contra el Crack’s estuve k.o., pero contra el Benaguasil ha sido más por decisión técnica.
¿Cuántos partidos llevas sin jugar en liga?
Llevo dos, porque el primer partido de liga en Torre Levante salí la última media hora, pero llevaba desde finales de octubre del año pasado...
¿Qué esperas para este año?
Hay que repetir lo de estos dos últimos años, alcanzar la promoción e intentar salir adelante.
¿Se ha resentido el equipo con los nueve cambios?
Si se quería jugar como el año pasado, sí. El año pasado era un sistema de juego basado en la velocidad y en el toque, y este año hemos incorporado un delantero, que es Manolo, que por arriba las toca todas, la baja, y es otro tipo de juego, es un fútbol más de rechace, de contra por las bandas, porque tenemos gente rápida, pero es distinto, y el equipo yo creo que va a dar la talla bien.
¿Lleva algún tipo de presión el ser capitán?
Antes te diría que sí, por los compañeros, pero ahora es cuestión de saber llevar dentro del vestuario a los chavales, que son todos muy buena gente, mediar en alguna discusión o problemilla y apoyar al equipo siempre.
¿Por qué llevas el número 2?
Porque como llevo tantos años en el fútbol, antes, cuando se hacía la alineación nadie llevaba un número fijo. El 1 era el portero, el 2 el lateral derecho, el 3 el izquierdo y así hasta el 9 que era el punta. Después de tantos años llevándolo en la espalda, cuando hubo que elegir número, me quedé con el que llevaba tantos años.
¿Te imaginas jugando en el Beltrán Báguena con césped?
Si te digo la verdad, no, porque después de tantos años... y la gente dice que hasta que no pongan el césped no me voy a retirar, pero es algo que me estoy pensando seriamente, porque no sé si este año se va a conseguir (risas)...